Los Cultos de Adoración a Nuestro Padre Celestial, tratan de estimular a sus miembros al crecimiento espiritual y a una relación íntima con Dios por medio de Jesucristo. No encontrará oraciones preescritas, por el contrario, cada quien de su corazón ora a Dios. Aquí no hacen otros la música para uno; juntos cantamos. Juntos también, participamos de la Cena del Señor para recordar la vida, la muerte, y la resurrección de Jesucristo. Cada uno ofrenda de sus propios recursos, conforme a sus posibilidades, de una manera espontánea y liberal. Este grupo de cristianos cree también en el estudio de la Palabra de Dios. Cree que es responsabilidad de cada cristiano escudriñar la voluntad de Dios, y en conjunto compartirla los unos con los otros. En este tipo de comunión no hay diferencias, no hay rangos, todos los cristianos somos iguales, somos hermanos en Cristo, nos amamos los unos a los otros y tenemos
una meta común de servir a Dios. |