El propósito de este ministerio es estimularnos los unos a otros por medio del estudio de la Palabra de Dios (Romanos 15: 4), de palabras de ánimo salidas del corazón en un momento oportuno (Proverbios 12: 25; 25: 11), y de nuestra conducta positiva y radiante en Cristo (Filipenses 4: 9). Nuestro propósito es que todos los que lleguen a nuestras reuniones puedan salir instruidos por Dios, edificados por el Espíritu Santo y estimulados espiritualmente a vivir la vida que agrada a Dios. Por eso tratamos de estructurar de una manera equilibrada cada una de nuestras
actividades.
En primer lugar, está el aspecto de la enseñanza bíblica. El liderazgo de nuestra congregación está convencido del poder de la Palabra de Dios para convertir el alma y para continuar edificándonos moral y espiritualmente el resto de nuestras vidas. Esa también es la convicción de los que tenemos la responsabilidad de dirigir este ministerio. No nos avergonzamos del evangelio, ni de sus demandas. El factor espiritual de la enseñanza bíblica es una de las características de la Iglesia de Cristo. Esta es nuestra prioridad. Sin la enseñanza de la Palabra de Dios, no hay diferencia entre la iglesia y un club social.
En segundo lugar, reconociendo que fuimos creados por Dios para vivir en sociedad, tratamos de incluir en nuestro programa actividades que nos permitan disfrutar de la compañía de nuestros hermanos, hermanas y demás personas. El nuevo pacto nos enseña que una de las formas más efectivas de ministrar es a través de nuestra confraternidad, del compartir, conocer y amar a nuestros hermanos y viceversa.
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El “tiempo social” de nuestras reuniones es el vehículo que usamos para exhortarnos, animarnos y ayudarnos los unos a los otros.
En tercer lugar, no queremos pasar por alto el privilegio que tenemos de servir a Dios por medio de y en nuestra congregación local. A través de este ministerio queremos sembrar la semilla de la enseñanza de Jesús acerca del servicio. Uno de los valores fundamentales que intentamos inculcar en las personas que participen en este ministerio es la grandeza el servicio. Por eso, animamos a los hermanos a involucrarse sirviendo a Dios y al prójimo por medio de un ministerio. Además, nos hemos hecho responsables de organizar algunas actividades especiales para toda la congregación, tales como nuestra actividad de despedida de año y del día de independencia, y apoyamos las actividades de otros ministerios. Hay otros proyectos de servicio al prójimo o a los hermanos que tenemos en mente desarrollar en un futuro cercano.
En cuarto lugar, debido a que este ministerio abarca un segmento considerable de los jóvenes adultos, solteros y familias jóvenes, nuestro programa incluye recreación. Juntos hacemos cosas por el simple placer de pasar un rato de sano esparcimiento. Los cristianos también nos divertimos, sin tener que pecar o sin tener que contaminarnos con los placeres pecaminosos.
Nuestras actividades son generalmente cada dos sábados. Antes de terminar el mes, tenemos disponible el calendario de actividades para el próximo mes.
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